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Olvidate de que hay cura
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Si tuviéramos un hijo con síndrome de Down sé que le pondríamos una silla sobre el techo para que subiera a ser la bandera de nuestra patria
Nada era borracho en ti / hasta que llegué yo rompiéndome. Ahora no parece importante la alfombra que tuve que botar por las manchas de vino / ahora brillo en tu rubor, así como slogan de maquillaje para señoritas adineradas, así como queriéndote en una desgracia tan linda.
En este cielo todo es diminuto como una estrella / te quería invitar a mi rabia para que la convirtiéramos en ropa / pero ni te imaginas MI amor. Es cierto, me viste llorar sin sentir asco de un fluido que no va a ninguna parte / anoche chocamos contra el vidrio como polillas creyéndose piedras / guardo todos tus movimientos como postales rotas / ni te imaginas MI amor.
Si tuviéramos un hijo con síndrome de Down yo le enseñaría a suicidarse sin morirse.
Anoche gastaste todo tu dinero en alcohol y todo eso fue para que yo durmiera a tu lado y soñará con arañas blancas que va pariendo el viento. Si tuviéramos un hijo con síndrome de Down me gustaría que soñara ese sueño.
Si tuviéramos un hijo con síndrome de Down le enseñaría a bailar mal y tú le peinarías los cabellos dorados con sus autos de juguete / Tenemos tanta tierra en los ojos / Tenemos tanta sed ahora que todo se nos quema y nos invertimos en lo que nos deja la noche. Sin embargo, mira cómo brillan las lágrimas de alcohol evaporándose rápido como angelitos transparentes.
Si tuviéramos un hijo con síndrome de Down no podríamos dejar de amarnos ni aunque muriésemos masacrados por la pobreza.
Si tuviéramos un hijo con síndrome de Down tú le comprarías una ropa tan linda que yo no podría dejar de llorar y besarte / pero ni te imaginas MI amor / ahora piensas en que el sexo de toda cosa es un infierno sin darte cuenta de que saltan diablos bolivianos de tu pecho al mío y el resto me importa un carajo / ahora piensas en nuestro hijo Down / piensas en su nombre de hombre y en la agüita bautismal que regurgitarás sobre su pecho.
Tenemos que dejar de dolernos así como si nos gustara mucho esa sospechosa categorización del amor. Si tuviéramos un hijo con síndrome de Down no podríamos dejar de amarnos ni aunque muriésemos masacrados por el aburguesamiento.
Mírale la carita a nuestro hijo / se parece tanto a nosotros que nos hemos convertido en Down y somos felices para siempre.
Poema: Pablo Paredes Muñoz - Mi hijo down
Dibujo: MIOYSOLOMIO - Una muerte impredecible
Posted on June 5, 2010 with 1 note ()
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Posted on June 4, 2010 with 1 note ()
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totalmente
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Argentinos, reblog please
yeah i love my country. Bicentenario - Argentina <33
Por qué está manchada ? La bandera argentina no se mancha, giles.
Posted on May 29, 2010 via BORRACHA Y LOCA with 81 notes ()
Source: jujuyaya
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Terminabamos cansados de jugar al fúlbol en la esquina de tu casa, con las pelotas de goma espuma que nos robabamos del colegio. Ya estabamos cansados de que los colectivos nos reventaran siempre las de cuerina. Estas hasta a propósito se las tirabamos a las ruedas, para desquitarnos un poco. A veces teníamos que salir corriendo para alcanzarlas porque los colectivos se las llevaban hasta más de una cuadra. Usualmente eramos cinco o seis de nosotros. No importaba, para mí eramos vos y yo. Para mí el mundo se había reducido a tus cascadas de vitalidad que inundaban los pisos y las calles. Y que daban forma a las nubes. Cómo extraño las formas en las nubes. Esas tardes solíamos quedarnos mirándolas y riéndonos de nuestras ocurrencias sobre ellas.
Cuando se hacía más tarde, a eso de las seis, nos metíamos al cuarto de tu mamá, a disfrutar del aire acondicionado que ninguno tenía en sus casas. Yo entonces te miraba contento. Había recuperado parte del tiempo perdido. Vos, y los demás, me miraban indeferentes, inconscientes de todo lo que había pasado por mi cabeza en esos años. Estaban en la edad de ser fríos y desgraciados, yo me había agudizado mucho en mis sentimientos. Yo había pasado los años solitarios saltando entre ruedas de tractor que se hundían en el barro. Entre piedras, aún más solitarias, que volaban con decisión hacia los trenes, los pájaros, los árboles. Entre el agua que caía por las paredes de mi cuarto, y observaba atenta mi metamorfosis. Ya nada sería puro, ningún paso sería firme, la piel ya no sería cómoda, el frío y el calor serían siempre malignos. Ya nada trascendería más allá de su vulgar materia; el núcleo de los átomos evidenciaría su vacío. ¿Cómo ibas vos a saber algo de todo eso?
Después venía mi momento preferido, que nunca dejaría de serlo en mi memoria. Tenía una magia densa, compacta, tangible, desbordante. Tanta, que me provoca estar escribiendo, y quizás perdiendo mi tiempo ahora. El hecho era simple. Al anochecer salíamos a la terraza de tu casa. Para ese tiempo aún las estrellas se veían con cierta nitidez, aunque cada vez más borrrosas. Agarrabamos un balde grande, que por alguna razón siempre estuvo ahí, y lo dábamos vuelta. Uno por uno hacíamos pie en él, alcanzábamos el motor del aire acondicionado, que sobresalía de la pared, y desde ahí, con algo de esfuerzo, nos trepabamos hasta el techo: esa era la cima, el límite con el que nos permitíamos soñar. Todo pasaba en calma a partir de ese momento, hablabamos de la nada con gran euforia e interés. Hasta ese momento no nos había mostrado sus dientes, no teníamos de qué temer. Las noches pasaban una tras otra sin dejar rastro en nuestras pieles. Ojalá las hubiera podido cargar conmigo hasta este momento.
Si supieras que sonrío recordando todo esto, te sorprenderías de pensar en lo impredecibles y retorcidos que podemos ser los que perdimos el rumbo. Pero dejame decirte que todos necesitamos un analgésico de este tipo, cuando todas las sinapsis posibles que hace a diario nuestra mente fallan. Cuando los violines del horizonte lejano viajan a través de auroras y nos manejan el alma. Y ya no hay nada para hacer, más allá de recordar que somos capaces de llorar. Que la miseria se desborda a nuestros dedos cuando le cerramos el paso hacia la mente. Que la asfixia y el pudor que sentimos en este estado no son suficientes para detenerlo.También dejame decirte que, a pesar de desear dejar de sentarme frente a tu casa, para recordar que todavía hay oportunidades de vencer a las nubes, con sus rosotros deformados por el filo del vacío, y esculpirlas en un cielo majestuoso, a veces la miseria es tan real que me impide tomar el rumbo más correcto. Si alguna vez llegás a verme, y eso te molesta, quiero que sepas que no puedo vivir en un mundo donde las nubes y las noches ya no son miradas por vos y yo juntos. Lo siento mucho.
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El Nube - Violeta Kesselman
La falacia de la comunicación humana, lo rotunda victoria de la verdad poética.
el nube:
a- nombre de hombre
b- de campo
c- un perro
d- forma del ánimo y su contenido
holaholaholahola
nubestás ahí
stásahí
atendéme
holaholaholahola
el nube:
opción a
que duerme de tarde
con las manos entre las piernas
del que duerme al lado
el nube y la nube
lloran y se comunican
con cables de moco
tendidos de nariz a nariz
la risa viaja
vía cable de moco que vibra
por tendido de moco
llegan las palabras de la nube:
-nube, estás ahí?
-sí
-estás triste?
-no, no estoy
llamé para
decirte:
nosoy pez incapaz
devivir fuera del mal
nube:
como te dormiste con la
cabeza apoyada en la me-
sa me fui a dar una vuel-
ta por afuera. me hubie-
ras dicho que tenías sue-
ño.
besos,
n.
cantá
nocantes
cantá
no nocantes
el nube y la nube
hablan por teléfono de vasitos
una punta a otra del campo
-hola
-hola
-hola, podría hablar con nube, por favor?
-ah… nube? note recono cíla voz
por los vasos
es posible decir
holahola mescuchás
sísítes cucho
tescucho
masnote
oigo
holaholaholahola
hola nubestása hí
atendéme
llamabapara
escucharte
la voz de moco
los vasos
sirven para hablar
no se llenan con el musgo
de la pileta abandonada
el cable de moco
translúcido
lleva la risa
nube:
no soy pez que fuera
del mal
se ponga a boquear
nube:
no puedo sob
revivir por todos lados
los vasos
no contienen charlas
y el nube
lo sabe
hola
tella
maba
perono
stás
la nube perfora los vasos
para que las voces salgan
en forma de rocío
no no no
yo no
te pienso
hacer
resucitar
clac
esonosoy:
pez
incapaz
la nube y el nube
borbotones de moco y risa
piiiiiiiiiip
elai reslibre
yyono tetoco
clac
hola núbil di
go nube
cómoan
dás
soy yo
nombrequi
vocado
númeroco
rrecto
no
soy
pez
inca
paz
eso
no
menos
tescucho
máste
oigo
no cantes
nomehagas
quetepida
porfavor
si nadie habla por ellos
los vasos quedan tirados
desper
tátete
nemos
quere
garlas
plantas
aunque
nospa
rezca inú
til va
mosnube
oíme
cuando
te hablo:
nosoy un carro
nosoy lalluvia
no te hamaques
en la hamaca
de mediasombra
nuhe:
sé gue mmi letra es honnible, su-
porgo gue vas a podcr ertender-
me:
no soy pcz iucapaz de uiuir
fucra de etcétcra.
hesos
risas de moco
se propagan por aire
y llenan el campo
quiero
escuchartu
voz
sin
moco
nocantes
yvení aregar
lasplantas conmigo
pero
no
cantes
pasámel
hilo mental
quédijiste?
elhilo
mental
acaballo regalado
noselemi
ranlas mentes
picádos
mentesde
ajo
mirá
miráes
ta:
collar
dementes
deti
burón
diosledapan
alqueno
tienementes -
Lamí todos los billetes
Lamí todos los billetes que pasaron por mis manos, para ver si encontraba el que pasó por las tuyas.
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56kbps del sueño finito.
Seré el hombre plano
Escondido en tu pared
Bidimensional
Un pulso
Cincuentayseis kbps del sueño finito
Seré el amperaje
creciendo en tu lagrimal
Haciendote volver en cables diminutos
O haré un brainstorm
De tu voz estática
Me negarás tu sombra
Caleidoscopio
Y sólo almuerzo tibiezas
Galaxia de hilo enrredada en la garganta
La nube cargada de cielo embarrado
Me dejarás acá
Donde expiró el humano
Con el diente triturado
Un miedo de espiral
Para nadar el invierno
De mis entrañas
Para guiar mi radar al espectro de olvido -
RGB UFOs (by Jeff Sullivan)
Los Ellos, Los Otros
Posted on May 14, 2010 via Robot Heart with 9,265 notes ()
Source: Flickr / jeffreysullivan




